miércoles, 21 de abril de 2010

Alguna vez tenía que pasar...

En la tarde de ayer se dio un hecho que no pasaba hace mucho tiempo en el fútbol europeo, como lo fue la derrota del Fútbol Club Barcelona, en el que juega Lionel Messi, figura de la Selección Argentina que dirige Diego Armando Maradona, en manos del Inter de Milán que tiene en sus filas a los argentinos: Javier Zanetti, Esteban Cambiasso y Diego Milito, por la primera semifinal de la Champions League, jugada en el estadio Giuseppe Meazza de la ciudad de Milán.

En este partido, José Mourinho, DT del Inter, le planteó un partido al Barcelona en el que no le dejó casi tocar la pelota a Lionel Messi, haciéndole no una marca personal, sino en zona (el jugador que lo tenía cerca lo marcaba y no iba sólo uno encima todo el tiempo).

Con este sistema de juego, el equipo italiano logró ganarle el partido por 3-1 con goles de Maicon, Sneijder y de Diego Milito, la gran figura a mi entender, de la "final anticipada" que disputaron. Para el Barcelona descontó Pedro.

Lo vi a Lionel Messi un poco fastidioso con la marca que le hacían, liderada por el también argentino Javier Zanetti, el cual no lo dejó casi acercarse al arco que defiende el brasileño Julio César.
Si bien la marca no fue personal, siempre tenía a uno encima, lo cual le hacía casi imposible poder desplegar la magia a la que nos tiene acostumbrados el delantero nacido en Rosario.

La revancha se juega en el Camp Nou en 7 días, por el momento la ventaja la tiene el Inter, pero los partidos hay que jugarlos...