miércoles, 1 de junio de 2011

El día que le toqué la mano a D10S

Mi encuentro con Diego Armando Maradona ocurrió ayer en un centro de análisis clínicos del barrio de Palermo.

Todo ocurrió muy derrepente, yo salía del centro, cuando veo entrar a un señor con la cabeza gacha y de la mano de una chica, en ese momento me pregunté ¿qué parecido a Maradona? acto seguido un enfermero del instituto diagnóstico me dice " sí es Diego, viene siempre a hacerse chequeos". Pero ésta vez no era él el que se venía a controlar, sino que el 10 estaba acompañado de su hija Giannina, a la que la había ido a llevar para que se haga unos estudios, previo a que Maradona viaje a los Emiratos Árabes Unidos, para hacerse cargo del primer equipo del Al Wasl.

En el momento que me dijeron que era él, con apuntes en mano, me quedé sentado en la sala de espera de la planta baja a aguardar que salga. Momentos después, diviso el Mini Cooper azul con la bandera argentina en el techo, propiedad del "Cebollita", que lo custodiaba un auto adelante y afuera del automóvil estaba su médico personal, al que le voy a charlar, haciendo tiempo para esperarlo a él. Después de un rato de hablar con su doctor, y entrando un poco en confianza, le pregunto si salía rápido, así que lo aguardé a Maradona hasta que abandonó el Centro de Diagnóstico Rossi, se subió a su vehículo, le pedí un autógrafo, le toqué la mano de D10S y me dijo "chau pibe". En ese momento tuve sensaciones encontradas, ya que no soy un amante del Maradona técnico, pero sí del jugador. Diego con la pelota en los pies, es lo más grande que se ha visto a nivel mundial, no lo voy a descubrir yo. Pero como DT deja mucho que desear.