jueves, 9 de junio de 2011

Y un día, River volvió a Primera

Así más o menos sería la historia, si River baja a la segunda división y después vuelve a subir a la máxima categoría del fútbol argentino.

Estamos en el año 2029 River Plate, acaba de ascender a la Primera División del fútbol argentino, después de haber jugado 18 años en la Nacional B, producto de haber descendido en el Clausura 2011 por medio de la Promoción en la que tuvo que enfrentarse a Belgrano de Córdoba y cayó categóricamente por 3-0 en el global. Por su mala campaña y problemas con los vecinos del barrio, la sede y la cancha fueron movidas a Burzaco, en el conurbano bonaerense.

Las figuras que alguna vez quisieron brillar en el fútbol argentino, Erik Lamela, Lucas Cirigliano y Diego Buonannote no se quisieron quedar en el club para intentar revertir la situación, optaron por mejorar su situación económica y se marcharon buscando rumbos mejores. Aunque al día de hoy, se encuentran en clubes del ascenso en Italia, España y Turquía, respectivamente. Es decir que no cambió mucho su suerte a nivel futbolístico, siguen en debacle deportiva.

Para pelear el ascenso a la máxima categoría, el Presidente de la “Banda”, Ignacio Copani aplicó su política de atar todo con alambre y ver si de esa forma podía juntar los cabos sueltos que le generaba el estar en un nivel inferior a su archirrival Boca Juniors, 35 veces campeón del máximo torneo de la AFA, que preside Marcelo Hugo Tinelli.

Es así como, Juan Carlos Cazares, presidente de la institución “Millonaria” y ex jugador del club, contrató a Benji Price, que en la temporada pasada defendió los tres palos del gran equipo Brown de Adrogué, club que pasó por la primera división y supo jugar la Copa Libertadores de América, quedando eliminado en semifinales contra el Avaí brasilero.

Es así como el técnico ecuatoriano renovó toda su plantilla titular y contrató al arquero Benji Price, ex Atlas, en la defensa a los hermanos Koryotto, provenientes del Gamba Ozaka japonés, junto con Peter Johnson que habia quedado libre su anterior club, Leeds United.

La mitad de la cancha es custodiada por Tom Mizaki, un aguerrido número 5 de buen pasar por el fútbol malayo, y que salió campeón con el Pacquiao Juniors. Sin dudas que el mejor de la plantilla es Oliver Atom, un jugador distinto, con pegada prodigiosa y elegancia para regatear. El 10 viene del Lugano, equipo recién ascendido a la máxima categoría de Suiza.

De 9, el club de Burzaco cuenta con Adam Johnson, un jugador tribunero y payaso que juega sólo para hacer el show en cada partido. Se está planeando hacer una película en su honor, para más adelante, ya que el señor no ha dejado de batir récords, con más de 500 goles en Primera División. En el film se remembrarán su logros, campeonatos y reconocimientos que cosechó durante toda su carrera.

En la línea media juega Teo Arman, un gran número 5, aguerrido y cabrón que se hace respetar por sus compañeros y rivales. A pesar de su carácter, el “Turco” es siempre el conciliador cuando hay algún problema en el vestuario o afuera del mismo, es el que calma al plantel.

Como en todo club, siempre está el que sale de juerga y anima al equipo, ese es el otro delantero, Steve Jiuga. Se pasea por todos los boliches de Capital Federal y alrededores, buscando chicas fáciles. Aunque esto no le impide después rendir en la cancha cuando su equipo lo necesita.

El valuarte del ascenso de River a primera división fue el 11, Richard Tex Tex que se tiró en el área e inventó un penal que cobró el árbitro Loustau, para poner el 1-0 agónico con que su club ascendió a la Primera División, ganándole en la final a Sacachispas, dirigido por Juan José López. Es así como con los jugadores que contrató el ex club “Millonario”, consiguió su pasaje a la elite del fútbol argentino.

Un Pato que abandona

Ubaldo Matildo Fillol, ex arquero y gloria de River Plate, se aleja del club, siempre que éste se encuentra en las peores situaciones futbolísticas.

La primera ida del “Pato” fue en el Metropolitano de 1983, cuando el “Millonario” había hecho una mala campaña y por el sistema de promociones estaba complicado. Fillol dejó al equipo porque tenía diferencias con la dirigencia.

Una situación similar ocurrió hace unos días, cuando Fillol fue a ver el partido que el club "Millonario" disputó ante su par de San Lorenzo, cotejo en el que Juan Pablo Carrizo se come un gol, en donde pensó tener la pelota controlada pero no fue asi.El portero del equipo de Núñez se lo quitó de encima con el brazo, y desde ahí se generó una historia repetida, Matildo se fue por segunda vez del equipo de sus amores.

Casualidad o no, le dio la espalda en un momento similar al de hace 28 años atrás.