Sentado en un bar del barrio de la Capital Federal y a 14000 kms del estadio Santiago Bernabéu, estoy observando las reacciones que generan un partido de tamaña magnitud como lo es Real Madrid – Barcelona. Sin dudas que es el encuentro más atrayente de este fin de semana y que moviliza a millones de espectadores de todas partes del mundo.
Es impresionante lo que el fútbol puede lograr. Son 22 jugadores corriendo detrás de un balón y miles de millones de personas gritando por sus equipos. Mueve a mucha gente, en especial en este establecimiento de comidas, hay gente de pie y todas las mesas completas.
Los asistentes se agarran la cabeza por cada jugada mal hecha de su equipo e imploran para que en la próxima tenga mejor suerte.
Mientras tanto, en el bar de al lado, en el cual estoy sentado, se emite Racing – Independiente, un match que está un tanto opacado por el otro.
Siguen los gritos y vítores en el encuentro que se está jugando en la capital española, en el que ya van 20 minutos y están empatados 0-0, y con muchas emociones de cada lado.
Con muchas buenas figuras, catalanes y merengues intentan quebrar el cero pero por el momento no lo logran a 42 minutos del primer tiempo. A poco del final, los espectadores se vuelven a tomar las cabezas por una jugada que el astro argentino, Lionel Messi, no pudo concretar. El árbitro dijo que terminó el primer tiempo en tablas. Mientras tanto por Avellaneda, la Academia se está llevando el clásico por 1-0.
Entre tiempo del derby y la gente que está dentro del local, sale a fumar y a distenderse tras 45 minutos frenéticos a puras llegadas por un lado y por otro, pero sin poder poner en ventaja a ninguno de los dos equipos.
La gente se acerca, charlan entre ellos sobre las posibilidades de gol que tuvo cada uno en el encuentro y señala como una de las figuras al portero del Madrid, Iker Casillas.
Arrancó el segundo tiempo en España y la gente se acomoda en sus lugares para seguir disfrutando de uno de los partidos más importantes del mundo. En tanto en el Cilindro, ya ganó Racing 2-0 vs. Independiente y acorta la paternidad que tienen los del “rojo”.
Volviendo al Bernabéu, segunda jugada del Barsa y obtiene un penal. Toda su hinchada lo celebra. Messi tiene la oportunidad de patear y lo convierte, el público explota ante el tanto que pone arriba por un gol al conjunto culé.
El Madrid no se queda atrás y sigue intentando empatar el encuentro. Ataca con Ozil y Adebayor, pero ni el alemán ni el togolés pueden hacer nada, por el momento, para lograr ese gol tan preciado por ellos y por sus simpatizantes.
Una jugada de Marcelo para el Real Madrid y piden penal, el árbitro compra y CR7 lo cambia por gol, el partido se pone 1-1.
En la acción siguiente del Barcelona, Iniesta se viste de delantero e Iker interviene de nuevo, quedándose con la pelota.
Estamos en tiempo adicionado y los dos equipos siguen peleando por ponerse en ventaja pero los intentos son en vano, ya que los dos porteros andan muy bien bajo los tres palos.
David Villa, delantero del conjunto blaugrana, tuvo una de las últimas para su equipo, pero no pudo concretar.
Al final, los asistentes al bar se retiraron tranquilas, comentando sobre el partido que pudo haber sido para cualquiera de los dos, pero que por alguna falla en la definición de los delanteros y la buena intervención de los arqueros, sólo terminó 1-1.
Merengues y culés tendrán su revancha la semana que viene en el partido por la Semifinal de la Champions League.
sábado, 16 de abril de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario