Martín Palermo jugó el último Boca - River de su carrera futbolística en la Bombonera, y el local ganó con un tanto suyo.
El "loco" tuvo su tarde soñada al anotar un gol por encima del arquero Juan Pablo Carrizo y sentenciar el 2-0 final para los "xeneizes", y así cerrar un ciclo en la vida del jugador. Sin dudas que éste tanto estará en la película que se filmará en su honor.
Palermo tiene un inoxidable olfato de gol que le permitió estar en el momento justo, en el lugar indicado.
Aunque no brilló, simplemente hizo lo que se le pide a un centro delantero, hacer goles.
Algunos medios de comunicación e hinchas propios y ajenos dicen que es un tocado por Dios, ya que el "titán", puede no tener buenos partidos, pero siempre está cuando se lo necesita, en el momento de marcar los goles.
El máximo goleador de la historia de Boca Juniors, se las ingenia para conseguir tantos, a veces de una forma no muy ortodoxa, ya que se lo ha visto patear un penal con los dos pies frente a Platense, y también genialidades como el gol de media cancha a Independiente en el estadio de Racing Club.
Por esos y otros tantos más, el optimista del gol va a quedar en el recuerdo de todos los hinchas de fútbol.
lunes, 16 de mayo de 2011
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